La ciudad inicia un proceso participativo para planificar su crecimiento y proyectar el futuro de Río Ceballos
El Gobierno de la Ciudad de Río Ceballos comenzó el proceso de revisión de la normativa de Uso de Suelo y creación del Código de Ordenamiento Urbano, herramientas claves para planificar el crecimiento de la ciudad, ordenar el desarrollo urbano y proyectar de manera responsable el futuro del territorio.
La revisión surge ante los profundos cambios que atravesó Río Ceballos en las últimas décadas, con un crecimiento sostenido de la población, la ampliación del ejido municipal, nuevas urbanizaciones y mayores demandas vinculadas a infraestructura, servicios y preservación ambiental.
En este contexto, el municipio impulsa una revisión integral de las normas urbanísticas vigentes con el objetivo de construir un sistema más claro, moderno, transparente y adaptado a las necesidades actuales de la ciudad.
“Ordenar el crecimiento significa también cuidar nuestra identidad, nuestras sierras y pensar la ciudad que queremos para los próximos años”, señalaron desde el Ejecutivo Municipal.
El nuevo Código busca integrar y simplificar distintas ordenanzas existentes, generando reglas más claras tanto para vecinos como para profesionales, instituciones y desarrollistas, fortaleciendo además la capacidad de planificación del Estado municipal.
Entre los principales ejes de trabajo se encuentran:
• El ordenamiento del crecimiento urbano.
• La protección ambiental y de las cuencas hídricas.
• La consolidación de áreas urbanas.
• La simplificación normativa.
• La participación ciudadana en la construcción del nuevo marco urbano.
Como parte de este proceso, el municipio llevará adelante talleres participativos abiertos a vecinos, instituciones y distintos actores de la comunidad, con el objetivo de incorporar miradas, propuestas y aportes para pensar colectivamente el futuro de Río Ceballos.
La actualización del Código de Ordenamiento Urbano representa una de las discusiones estratégicas más importantes para la ciudad en los próximos años, ya que permitirá definir cómo crecer, qué preservar y qué modelo de ciudad proyectar hacia el futuro.