Río Ceballos vivió este lunes una noche emocionante, llena de brillo, música y espíritu navideño. En el Paseo Humberto Francia, cientos de familias se reunieron para acompañar el Gran Encendido del Árbol de Navidad, un momento que ya se siente como el inicio oficial de las fiestas en nuestra ciudad.
La jornada fue una verdadera celebración comunitaria: el Paseo se colmó de vecinos, que se acercaron para disfrutar de la nueva iluminación y la renovada decoración navideña, una puesta especialmente diseñada para revalorizar el espacio público y convertirlo en un lugar de encuentro, esperanza y alegría compartida

.Uno de los momentos más esperados fue la llegada de Papá Noel, quien recibió cientos de cartitas entre sonrisas, fotos y abrazos. Su presencia volvió a despertar la ilusión en los más pequeños y la emoción en los adultos, que acompañaron este clásico momento navideño.
El evento contó con la presentación del Coro Gospel Kumbaya, una agrupación cordobesa con una trayectoria artística destacada. Con su sello expresivo y su energía única, el coro llenó el Paseo de voces potentes y profundamente conmovedoras, logrando que cada interpretación fuese una experiencia vibrante para el público.

Un mensaje de unidad y esperanza
Antes de la cuenta regresiva para el encendido, el intendente Ezequiel Lemos compartió unas palabras que emocionaron a todos los presentes: “Aprovecho que los tengo a todos ustedes acá para desearles que tengan unas muy felices fiestas. Que este momento sirva para renovar la alegría, renovar la esperanza; que sea un momento de reflexión también, y que seamos capaces de ver lo que somos capaces de hacer cuando estamos todos juntos”, expresó.
“Para que despertemos una vez más la ilusión que traen estas fiestas. Mis queridos, de todo corazón les deseo lo mejor del mundo siempre. Este humilde intendente que está presente siempre en cada barrio, en cada etapa: cuenten conmigo. Felices fiestas y que sea en familia.”, agregó con emoción.

Con esas palabras, comenzó la cuenta regresiva que culminó en el magnífico encendido del árbol, iluminando el Paseo y despertando exclamaciones y aplausos. Un momento que quedará grabado en la memoria de quienes lo vivieron.
El encendido del árbol no fue solo un acto simbólico, fue una muestra más del compromiso de la gestión con seguir fortaleciendo los espacios públicos, brindar propuestas de calidad y generar momentos que unan a la comunidad.
Río Ceballos empezó a vivir la Navidad con todo su brillo. Y esta noche lo dejó claro: cuando la ciudad se encuentra, la magia sucede.