La demolición del ex ACISO avanza y el cambio ya es visible. Con el último piso completamente retirado, el Gobierno de la Ciudad sostiene una intervención que busca mejorar la seguridad y transformar un símbolo del abandono en pleno centro.
Durante cincuenta años, el ex ACISO fue parte de una postal que parecía destinada a permanecer. Hoy, esa imagen empezó a cambiar: con el avance de la demolición, la altura del edificio pasó de 50 a 30 metros.
La reducción marca un avance concreto frente a un problema que atravesó décadas sin una solución definitiva. Recuperar el paisaje urbano y cuidar la seguridad de los vecinos son los ejes de una decisión que el Gobierno de la Ciudad está llevando adelante, etapa por etapa.
“Durante cincuenta años, esta fue una postal de Río Ceballos. Hoy, esa postal empezó a cambiar. Decidimos hacernos cargo de un problema que llevaba décadas pendiente”, expresó el intendente Ezequiel Lemos.

Una decisión que se convierte en hechos
Los trabajos permitieron retirar por completo el último piso del edificio, incluyendo paredes, vigas, columnas y losa. Este avance forma parte de la demolición de los cinco niveles superiores prevista para el ex ACISO.
La intervención se realiza de manera controlada, con medidas de protección y retiro ordenado de los materiales. Según explicó la Dirección de Obras, el procedimiento permite contener los escombros durante las tareas y utilizar una grúa para bajar las piezas que no se fragmentan.
Detrás del cambio visible hay planificación y una prioridad: cuidar a los trabajadores, a quienes transitan por el sector y a quienes utilizan los espacios del edificio que permanecen en funcionamiento.

“Cuidar a nuestros vecinos también es actuar sobre los riesgos que durante años estuvieron ahí. La demolición avanza, piso por piso, con planificación y las medidas de seguridad que esta obra necesita”, sostuvo Lemos.
Un piso menos, un paso firme
El retiro del nivel superior representa una estructura más liviana y un nuevo paso en la transformación del centro de Río Ceballos. La obra continúa y sus resultados empiezan a modificar una imagen con la que convivieron generaciones de rioceballenses.
“Un piso menos. Un paso firme para dejar atrás el abandono. Hay decisiones que cambian el paisaje y hacen más segura nuestra ciudad”, señaló el intendente.
Con el avance del ex ACISO, el Gobierno de la Ciudad reafirma una forma de gestionar: asumir los problemas pendientes, tomar decisiones y sostener el trabajo hasta convertirlas en resultados para los vecinos.